En varias ocasiones me han preguntado qué busco, como si fuese tan fácil dar respuesta a una pregunta tan ambigua. He optado por responder que no busco nada, por el contrario, ESPERO SER HALLADA. La perplejidad asoma ipso facto en sus rostros y entonces siento que les devuelvo el “favor” de tamaña cuestión.
Es que hacer una lista exacta de lo que busco en una persona “con fines decentes, serios y de compromiso” –noten el sarcasmo-, sería escribir sobre arena, porque seamos realistas, los príncipes azules, sí existen, claro que sí, yo los he visto… pero en películas y libros. Y no se trata de que se te encoja el alma, ni deprimirse porque nos hayan mentido toda la vida, sino admirar el valor que se requiere para preguntar algo así, incluso a expensas de una respuesta devastadora que los deje en el suelo con un knock out de campeonato.
Admito que atreverse a preguntar “¿Qué buscas?” es de osados y que podría ser una opción para romper el hielo y dejar entrever que alguien nos interesa, pero siendo consecuentes con la manera de actuar de la mayoría (y no pertenezco a ese club), sabemos que cuando las personas comienzan a conocerse se ponen las mejores galas, vamos que se vuelven un ser iluminado con un salvoconducto para defectos. Así que para la próxima sugiero que comiencen mejor por un: ¿QUÉ ESPERAS DE MI? En un papel más auténtico que podría delimitar la lista y de mil virtudes, dejarlas en cinco...
Sé auténtico desde el inicio (no quiero enterarme a la quinta cita que en realidad no te gusta nada la comida japonesa). No me vendas simulacros.
No me bajes el cielo y las estrellas si tu escalera sólo tiene tres peldaños.
Una relación es tan sólo de dos.
Si no funcionamos en la cama, entiéndelo, no funcionamos, punto.
Respétame de la misma manera que te gustaría ser respetado (implica por supuesto, el aceptar el hecho de que tengo ideas propias, que soy mujer, que tengo criterio propio, que me gusta mi espacio, que tres son multitud, que no me pongo histérica y muchos etcéteras más).
Si nos ponemos románticos tendría que recordar al maestro Cortázar y decírtelo así...
“Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad”
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad”
Si vienes a quererme, quiéreme bien. Si no vienes a querer mis demonios, entonces no te acerques, si no llegas a que seamos como poco amigos, no lo intentes, si no deseas que nos tratemos como dos locos y ser cómplices de un viaje mágico, entonces mejor no vengas preguntando qué busco. Podrías salir mal parado.
"No me vengas con cuentos y dímelo de frente sin tanto cuento."

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